Inversiones financieras

Contabilidad de las inversiones financieras en las PYMES

En un contexto de recuperación económica y tipos de interés bajos no es de extrañar que las empresas obtengan excedentes de tesorería a los que no sacan provecho. Es por ello que cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que adquieren activos financieros con la intención de conseguir una mayor rentabilidad a parte de su propia actividad económica.

No obstante, esta novedad en la práctica de las PYMES puede conllevar conflictos a la hora de valorar y contabilizar las inversiones financieras, que de no realizarse correctamente provocará problemas en el futuro.

Las inversiones financieras es una de esas partidas que tiene un trato muy diferente dependiendo de si aplicamos el Plan General Contable o el Plan General Contable para PYMES.

Clasificación

Dependiendo del tipo de inversión realizada y del objetivo perseguido por la misma se clasificará en una u otra partida, lo que incidirá directamente en la forma de contabilizarlas, así como en su fiscalidad. Se trata pues del primer paso a realizar cuando decidimos adquirir activos financieros (Norma de registro y valoración 8.ª del PGC PYME).

Así, a efectos de su valoración, las PYMES deben clasificar las inversiones financieras en alguna de las siguientes categorías:

  1. Activos financieros a coste amortizado.
  2. Activos financieros mantenidos para negociar.
  3. Activos financieros a coste.

Más concretamente, los instrumentos de patrimonio (acciones, participaciones en instituciones de inversión colectiva, etc) y los fondos de inversión se clasificarán en Activos financieros mantenidos para negociar o en Activos financieros a coste, mientras que los valores representativos de deuda (tales como obligaciones, bonos y pagarés) se clasificarán en Activos financieros mantenidos para negociar o en Activos financieros a coste amortizado.

Por su parte, los productos financieros derivados (futuros, opciones, warrants, swaps…) se clasificarán siempre como Activos financieros mantenidos para negociar salvo que se constituyan como un contrato de garantía financiera o como un instrumento de cobertura.

Activo adquirido Objetivo Clasificación
Instrumentos de patrimonio Obtener el control de la sociedad Activos financieros a coste
Obtener rentabilidad vía dividendos
Obtener rentabilidad vía venta, sin gestión activa
Obtener rentabilidad vía negociación activa Activos financieros mantenidos para negociar
Valores representativos de deuda Mantener hasta vencimiento Activos financieros a coste amortizado
Obtener rentabilidad vía intereses, cupón…
Obtener rentabilidad vía negociación activa Activos financieros mantenidos para negociar
Derivados Obtener rentabilidad vía negociación Activos financieros mantenidos para negociar

Activos financieros mantenidos para negociar.

Si el propósito de la empresa es vender el activo en el corto plazo se incluirá en la categoría de activos financieros mantenidos para negociar, en cuyo caso, la valoración inicial será al coste, que equivaldrá al valor razonable de la contraprestación entregada, reconociendo los costes de transacción en la cuenta de pérdidas y ganancias.

  • (540) Inversiones financieras a corto plazo en instrumentos de patrimonio
  • (541) Valores representativos de deuda a corto plazo
  • (559) Activos por derivados financieros a corto plazo
  • (255) Activos por derivados financieros a largo plazo
  • (251) Valores representativos de deuda a largo plazo
  • (669) Otros Gastos Financieros
    • a (57-) Tesorería
    • – x –

La valoración posterior será a valor razonable con imputación de los cambios en dicho valor en la cuenta de pérdidas y ganancias, sin que sea preceptivo realizar correcciones de valor por deterioro.

  • (25-/54-) Inversión financiera mantenida para negociar
    • a (763) Beneficios por valoración de activos y pasivos financieros por su valor razonable
    • – x –
  • (663) Pérdidas por valoración de activos y pasivos financieros por su valor razonable
    • a (25-/54-) Inversión financiera mantenida para negociar
    • – x –

De acuerdo con la Consulta nº 5 del BOICAC Nº 100/2014, con carácter general, una empresa solo incluirá los instrumentos financieros en la categoría de activos financieros mantenidos para negociar cuando realice una gestión (negociación) activa y recurrente.

Sin embargo, cuando se trate de instrumentos financieros derivados adquiridos con fines especulativos, siempre se clasificarán como activos financieros mantenidos para negociar.

Ejemplo práctico de cómo contabilizar los activos financieros mantenidos para negociar.

Activos financieros a coste.

Si no se clasifican como activos financieros mantenidos para negociar, los instrumentos de patrimonio tales como acciones, inversiones en sociedades de inversión de capital variable (SICAV) y participaciones en instituciones de inversión colectiva, así como los fondos de inversión, se incluirán en la categoría de Activos financieros a coste, siendo su valoración inicial el coste, que equivaldrá al valor razonable de la contraprestación entregada más los costes de transacción directamente atribuibles.

  • (250) Inversiones financieras a largo plazo en instrumentos de patrimonio
  • (256) Fondos de inversión*
    • a (57-) Tesorería
    • – x –

Con posterioridad, estos instrumentos se seguirán valorando por su coste, menos, en su caso, el importe acumulado de las correcciones valorativas por deterioro.

  • (696) Pérdidas por deterioro de participaciones y valores representativos de deuda a largo plazo
    • a (296) Deterioro de valor de participaciones en el patrimonio neto a largo plazo
    • – x –
  • (296) Deterioro de valor de participaciones en el patrimonio neto a largo plazo
    • a (796) Reversión del deterioro de participaciones y valores representativos de deuda a largo plazo
    • – x –

En este sentido, el importe de la corrección valorativas será la diferencia entre su valor en libros y el importe recuperable (el mayor entre su valor razonable menos los costes de venta y el valor actual de los flujos de efectivo futuros derivados de la inversión). Como sustituto del valor actual de los flujos de efectivo futuros se utilizará el valor de cotización del activo, de existir, o tratándose de inversiones no admitidas a cotización, el patrimonio neto de la entidad participada corregido por las plusvalías tácitas existentes en la fecha de la valoración.

Las correcciones valorativas por deterioro y, en su caso, su reversión, se registrarán como un gasto o un ingreso, respectivamente, en la cuenta de pérdidas y ganancias. En todo caso la reversión del deterioro tendrá como límite el valor en libros de la inversión que estaría reconocida en la fecha de reversión si no se hubiese registrado el deterioro del valor.

Las correcciones valorativas por deterioro son consideradas a efectos del impuesto sobre sociedades como un gasto fiscal no deducible, por lo que a la hora de presentar el modelo 200 no podemos olvidar realizar el correspondiente ajuste extracontable positivo, al igual que el correspondiente ajuste extracontable negativo en el caso de que se produzca la reversión del deterioro.

Activos financieros a coste amortizado.

Si no se clasifican como activos financieros mantenidos para negociar, los valores representativos de deuda tales como obligaciones, bonos, letras y pagarés, se incluirán en la categoría de Activos financieros a coste amortizado, siendo su valoración inicial a coste, que equivaldrá al valor razonable de la contraprestación entregada más los costes de transacción directamente atribuibles.

  • (251) Valores representativos de deuda a largo plazo
  • (541) Valores representativos de deuda a corto plazo
    • a (57-) Tesorería
    • – x –

Con posterioridad, estos instrumentos se valorarán por su coste amortizado, registrando los intereses devengados en la cuenta de pérdidas y ganancias. No obstante, los activos con vencimiento no superior a un año que se hayan valorado inicialmente por su valor nominal, continuarán valorándose por dicho importe, salvo que se hubieran deteriorado.

Ejemplo práctico de cómo contabilizar los activos financieros a coste amortizado.

En este sentido, al igual que ocurría con los activos financieros a coste, las correcciones valorativas por deterioro son consideradas a efectos del impuesto sobre sociedades como un gasto fiscal no deducible, por lo que a la hora de presentar el modelo 200 no podemos olvidar realizar el correspondiente ajuste extracontable positivo, al igual que el correspondiente ajuste extracontable negativo en el caso de que se produzca la reversión del deterioro.

Los depósitos y demás imposiciones a plazo también se clasificarán como Activos financieros a coste amortizado.

Enlaces de Interés:

Cómo contabilizar las actas de inspección de Hacienda.

Cómo contabilizar la aplicación del resultado del ejercicio.

Cómo contabilizar las operaciones de factoring.